domingo, 2 de noviembre de 2014

Billy Elliot: Quiero bailar

  •     Ficha técnica:

Título: Billy Elliot: Quiero bailar

 Año: 2000

Género: Drama, música
Director: Stephen Daldry

Actores principales: Jamie Bell (Billy), Mary Julia Walters (profesora de baile) Gary Lewis (padre de Billy), Jamie Draven (hermano de Billy), Jean Heywood (abuela de Billy)

Nota: 7,9


  • Sinopsis:

En 1984, bajo el mandato de Margaret Thatcher y durante la huelga de los mineros de Inglaterra, un niño de 11 años decide probar con algo que le gusta. Formando parte de una familia que le empuja hacia el boxeo y una vida ya determinada, el pequeño Billy no puede deshacerse del fuego interior que le obliga a moverse, a bailar. Enfrentándose a los clichés de la época y a la represión familiar, dentro de unas duras circunstancias familiares, este pequeño niño planta cara al mundo para dejar claro cuál es su auténtica vocación: el ballet.

  • Crítica:

Se trata de una familia que vive bajo unas circunstancias muy complicadas: una abuela muy mayor, un padre que no acepta el fallecimiento de su esposa y un hermano con mucha rabia interior. Billy no es un niño que reciba cariño, reconocimiento ni ningún tipo de atención; está predestinado a terminar siendo un minero más trabajando en condiciones precarias. Mientras, hace lo que se supone que los niños de su edad deben hacer (aprender boxeo, fútbol o algún otro deporte que muestre su «masculinidad») sin enfrentarse a su padre.

Un buen día y por casualidad descubre su pasión por el ballet y decide intentarlo. Además de tener aptitudes, tiene la constancia, entrega y pasión necesarias para que se le augure un buen futuro en el campo. Así, debe enfrentarse a los estereotipos de «el rosa para niñas, el azul para niños; el ballet para niñas, el fútbol para niños». Incluso él mismo llega a dudar de su propia hombría porque le guste el ballet. Me parece que esto es algo bastante novedoso: se nos bombardea con cómo se infravalora a la mujer respecto al hombre, pero pocas veces nos paramos a pensar en cómo los hombres también se tienen que sentir «atados». Que si los hombres no lloran, que si no deben mostrar debilidades, deben ser fuertes, altivos y nunca tener miedo, entre muchos otros clichés. Se trata de romper esas barreras por ambos lados.

Además, esta película abarca el tema de luchar por tus sueños pese a las dificultades que uno se encuentre por el camino. Con la abuela repitiendo «a mí me dijeron que si hubiese seguido, habría podido llegar a ser profesional», nos damos cuenta durante toda la película de que o pasa algo que cambie radicalmente el curso de la trama o Billy terminará de la misma forma, diciéndoles eso a sus hijos y nietos.

Por último, me gustaría destacar el sentimiento de derrota del padre y hermano, de resignación, de aferrarse aquello de «más vale malo conocido que bueno por conocer». Creen que ya no tienen alternativa, que es tarde para cambiar, que sus circunstancias son imperturbables y ya no hay remedio. De esta forma, convierten a Billy en el punto de mira, el eje central de la familia, la ilusión por que las cosas puedan salir bien como resultado de la lucha y el esfuerzo. Se aferran al éxito ajeno para sentir que hay algo que merece así. Se ilustra de esta forma también el amor incondicional de la familia y el sacrificio que se es capaz de hacer por alguien que te importa.
Es así cómo he visto la película, de forma conmovedora, siendo partícipe de la ilusión de un niño con pocas opciones de salir de su ciudad y encontrar «una vida mejor» y de que el trabajo, sumado con algo de talento innato, es capaz de hacer magia.

P.D: Me encantaría recibir opiniones y sugerencias sobre esta entrada, ya sean negativas o positivas. Muchas gracias por el tiempo dedicado.

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