Ficha técnica:
Título: Billy Elliot: Quiero bailar
Año: 2000
Género: Drama, música
Director: Stephen
Daldry
Actores principales:
Jamie Bell (Billy), Mary Julia
Walters (profesora de baile) Gary Lewis (padre de Billy), Jamie Draven
(hermano de Billy), Jean Heywood (abuela de Billy)
Nota: 7,9
Nota: 7,9
Sinopsis:
En 1984, bajo el mandato de Margaret
Thatcher y durante la huelga de los mineros de Inglaterra, un niño de 11 años decide
probar con algo que le gusta. Formando parte de una familia que le empuja hacia
el boxeo y una vida ya determinada, el pequeño Billy no puede deshacerse del
fuego interior que le obliga a moverse, a bailar. Enfrentándose a los clichés
de la época y a la represión familiar, dentro de unas duras circunstancias
familiares, este pequeño niño planta cara al mundo para dejar claro cuál es su
auténtica vocación: el ballet.
Crítica:
Se trata de una familia que vive
bajo unas circunstancias muy complicadas: una abuela muy mayor, un padre que no
acepta el fallecimiento de su esposa y un hermano con mucha rabia interior. Billy
no es un niño que reciba cariño, reconocimiento ni ningún tipo de atención;
está predestinado a terminar siendo un minero más trabajando en condiciones
precarias. Mientras, hace lo que se supone que los niños de su edad deben hacer
(aprender boxeo, fútbol o algún otro deporte que muestre su «masculinidad») sin
enfrentarse a su padre.
Un buen día y por casualidad
descubre su pasión por el ballet y decide intentarlo. Además de tener
aptitudes, tiene la constancia, entrega y pasión necesarias para que se le
augure un buen futuro en el campo. Así, debe enfrentarse a los estereotipos de «el
rosa para niñas, el azul para niños; el ballet para niñas, el fútbol para niños».
Incluso él mismo llega a dudar de su propia hombría porque le guste el ballet.
Me parece que esto es algo bastante novedoso: se nos bombardea con cómo se
infravalora a la mujer respecto al hombre, pero pocas veces nos paramos a
pensar en cómo los hombres también se tienen que sentir «atados». Que si los
hombres no lloran, que si no deben mostrar debilidades, deben ser fuertes,
altivos y nunca tener miedo, entre muchos otros clichés. Se trata de romper
esas barreras por ambos lados.
Además, esta película abarca el
tema de luchar por tus sueños pese a las dificultades que uno se encuentre por
el camino. Con la abuela repitiendo «a mí me dijeron que si hubiese seguido,
habría podido llegar a ser profesional», nos damos cuenta durante toda la
película de que o pasa algo que cambie radicalmente el curso de la trama o
Billy terminará de la misma forma, diciéndoles eso a sus hijos y nietos.
Por último, me gustaría destacar el
sentimiento de derrota del padre y hermano, de resignación, de aferrarse
aquello de «más vale malo conocido que bueno por conocer». Creen que ya no
tienen alternativa, que es tarde para cambiar, que sus circunstancias son
imperturbables y ya no hay remedio. De esta forma, convierten a Billy en el
punto de mira, el eje central de la familia, la ilusión por que las cosas
puedan salir bien como resultado de la lucha y el esfuerzo. Se aferran al éxito
ajeno para sentir que hay algo que merece así. Se ilustra de esta forma también
el amor incondicional de la familia y el sacrificio que se es capaz de hacer
por alguien que te importa.
Es así cómo he visto la película,
de forma conmovedora, siendo partícipe de la ilusión de un niño con pocas
opciones de salir de su ciudad y encontrar «una vida mejor» y de que el
trabajo, sumado con algo de talento innato, es capaz de hacer magia.
P.D: Me encantaría recibir opiniones y sugerencias sobre esta entrada, ya sean negativas o positivas. Muchas gracias por el tiempo dedicado.
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